Primero lo básicoQué es en realidad un modelo meteorológico
Un modelo meteorológico calcula la atmósfera como un enorme tablero de ajedrez. Divide el mundo en celdas de una malla (por ejemplo, 13 km × 13 km), rellena cada celda con mediciones actuales (temperatura, presión, viento, humedad) y luego hace avanzar las ecuaciones de la física paso a paso hacia el futuro. Cuanto más pequeña es la malla, más fina es la previsión, pero también hace falta más potencia de cálculo.
Los modelos globales (ICON-Global, GFS) calculan todo el planeta, a menudo con una resolución de ~13–30 km. Los modelos regionales (ICON-EU con ~6 km, ARPEGE con ~11 km, ICON-D2 con ~2 km) amplían una zona con una resolución mucho más fina, hasta resolver la convección, de modo que se ven células tormentosas individuales. Los modelos especializados tratan un solo aspecto: oleaje, calidad del aire o el océano.
Entre bastidoresCómo llega hasta ti una nueva pasada del modelo
Los servicios meteorológicos recalculan sus modelos varias veces al día a horas fijas. En cuanto hay una pasada nueva, la descargamos automáticamente y la preparamos para el mapa, sin que nadie tenga que hacer nada. Por lo general se puede ver aquí pocos minutos después de publicarse.
Tú no tienes que hacer nada: cuando llega una pasada nueva, el mapa te avisa solo y con un clic ya estás al día. La previsión para un punto concreto también está lista al momento.